La oscuridad del Anillo Vial Occidental envolvía la escena. Miguel Armando Castellanos Serrano yacía muerto a un costado de la vía, a pocos metros de su camioneta. Un disparo en la cabeza, un hijo de 12 años que presenció el crimen y una pregunta sin respuesta rondan el asesinato y es el ¿por qué se bajó del vehículo?
De este caso, que quedó en manos de las autoridades, hay dos hipótesis principales, pues hay muchas dudas al respecto de lo que sucedió. En primer lugar, se cree que otro vehículo impactó a la camioneta Toyota gris, de placa JRP-425, haciendo que Castellanos se detuviera a propósito, se orillara al costado derecho de la vía, para ver lo ocurrido, momento en el cual habría sido asesinado.
Siga leyendo: Le dieron dos disparos por resistirse al robo de su cadena de oro en Los Patios
La otra versión señala que el hombre se habría bajado de la misma de forma voluntaria para conversar, al notar la presencia de alguien conocido; sin embargo, esta tiene menos credibilidad para sus allegados.
En tanto, las autoridades anunciaron una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información sobre la identidad y el paradero de los responsables, a la vez que hay un elemento clave que podría encaminar la investigación: la estación de servicio Tasajero.
Este hecho ocurrió antes de las seis de la tarde de este 26 de octubre, frente a esta bomba de gasolina ubicada entre el puente que pasa por encima del río Pamplonita y la entrada a la vía que comunica con el batallón del Ejército.
Las instalaciones tienen numerosas cámaras de seguridad que podrían haber registrado el crimen y permitirán resolver la primera gran incógnita. Pues hasta el momento la información pública es escasa; autoridades se negaron a brindar más información sobre en qué vehículos se movilizaban los asesinos y sus características.
El único pronunciamiento oficial vino en conjunto de la Policía y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Cúcuta, anunciando que se desplegaban todas las acciones operativas para dar con los responsables.
Además: Reacciones tras el asesinato de Miguel Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta
El desconsuelo
No pasó mucho hasta que transeúntes empezaron a notar la misteriosa escena, un hombre ejecutado, cuya camiseta blanca ya se había teñido de rojo, tendido en el suelo, bocabajo. Los mismos alertaron a la Policía y una patrulla llegó a resguardar el perímetro, confirmando de quién se trataba.
Escasos minutos pasaron hasta que la noticia llegó a sus familiares y allegados, que arribaron con incredulidad, pero su peor miedo se confirmó pues era Miguel. “Mi Miguelito, ¡Ay, Miguel, ¿por qué?!”, se lamentaba la mamá de Castellanos Serrano, mientras era cobijada por demás allegados.
Los abrazos y llantos parecían insuficientes, nadie podía creer lo que había sucedido a la vez que más y más personas llegaban, finalmente restringiendo el paso para que se adelantaran las labores pertinentes por parte del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), de la Fiscalía.
Los peritos recopilaron material probatorio dejado en la escena, inspeccionaron el cuerpo y el vehículo, minutos antes de que el cadáver fuera trasladado en caravana por los vehículos oficiales hacia Medicina Legal, donde avanzará el procedimiento forense, ante la mirada de su mamá, su esposa y su hija.
También: Abatido alias Cali, señalado cabecilla financiero del Eln, en Sardinata, Norte de Santander
Sus hermanos, el exsenador Jairo Alberto Castellanos, y el concejal de Bogotá Leandro Castellanos, no pudieron estar presentes en el momento por diversos motivos. El primero se encuentra en delicado estado de salud y cabe recordar que también intentaron quitarle la vida en un atentado contra su caravana, perpetrado en Tame (Arauca) en febrero de este año, durante la campaña al Congreso.
Para Miguel en nada quedaron sus aspiraciones de llegar a ser candidato a la Alcaldía de Cúcuta, pues había renunciado a su puesto como secretario de Gobierno en enero, puesto que había ocupado desde diciembre de 2023.
Antes de eso, estuvo más de 20 años en la Policía Nacional, llegando a ser mayor de la reserva activa, especialmente desempeñándose en la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa). Trabajando en diferentes tareas en los departamentos de Norte de Santander, Antioquia, Meta, Casanare, Guaviare, entre otros.
George Quintero, secretario de seguridad de Norte de Santander, lamentó el homicidio y dijo que Miguel iba sin escoltas y, al parecer, una moto lo chocó. Al bajarse a hablar y solucionar el problema le dispararon.
Únase a nuestro canal de WhatsApp y reciba las noticias directamente en su celular: https://whatsapp.com/channel/0029Va3v4pJ2f3ECBDYRM13 .